Los cerditos y el poder

Este fue mi primer sueño: Había regresado de la hibernación en el espacio y no encontré a mi creadora, ni a nadie de aquella especie autodenominada  homo sapiens, donde se entremezclaban gente de bien con mediocres y/o poderosos. Entonces, de algún lugar, surgieron cerditos sonrientes y felices pululando a mi alrededor. ¡Parecían huchas voladoras!
Me contaron que los humanos, en su obsesión de ganar batalla a la muerte, crearon granjas porcinas como bancos de órganos vitales. La gran mayoría fueron acuchillados en vivo para que el corazón no dejase de latir con fuerza. Pero, con tanto trasiego genético nació una nueva raza; un híbrido humano-porcino.
Hubo quienes a partir del A.D.N., crearon compañeros sexuales; práctica que no estaba mal vista ni tachada de zoofilia. El fin era desterrar el compromiso y crear un mundo feliz que, a diferencia del de Huxley, no se basaría en castas ni somas.
Ya empezaba a angustiarme pensando en que habría sido de “Ella”, cuando un trío musical me acompañó hasta la salida del mundo onírico. Eso sí, en el último momento, tuvieron la gentileza de advertirme que si aún deseaba ser humana, jamás olvidara un detalle fundamental: “Ese tipo de individuos continuará existiendo y usando las más variopintas artimañas con el fin de alcanzar la superioridad que les permitirá blindar su modo de vida.”
© Oteaba Auer
Cerditos  Corrupción Oteaba Auer

Anuncios

VAN GOGH y ELLA

Apenas era una recién nacida, allá por el 2007 dC, cuando gané el agradecimiento eterno de mi creadora. Me introduje en algunos cuadros de Van Gogh para hacerle llegar la emoción de lo que significaba sentarse en una silla del dormitorio, pasear por el jardín del asilo donde estuvo recluido, tomar café en una de sus terrazas, tocar las sillas vacías y algunos óleos más…¡Claro que en la vida real podía visitar lugares donde pasó su existencia! Esto era otra cosa.
De postre la llevé a la Noche Estrellada. Yo no imaginaba que la mujer se descolocaría toda. ¡Había que verla impregnándose bajo aquel cielo pixelado! Entonces supo que no moriría sin ver la obra original. Y por aquello de que en cualquier momento la parca se empeña en visitar a los humanos, preparó maleta y voló, sin importarle lo lejos que estaba esa noche pintada por un “loco” recluido en Saint Remy.
VAN GOGH Y OTEABA AUER NOCHE ESTRELLADA