El libro

Permanecíamos preocupados en las baldas de la biblioteca familiar, conscientes de que si nos prestaban ya no habría retorno posible; quienes se habían ausentado nunca regresaron. Pero  la luz de un artilugio sirvió para dar el pistoletazo de salida. ¡Nos invade el  e-book!, pensé aterrorizado. Empecé a volar hacia arriba, hacia abajo, luego en círculos sin control alguno. Choqué varias veces con ancianos de lomos despegados. Al principio me sentía avergonzado; pronto comprendí que era parte de la lucha por la supervivencia.

Poco a poco me alejaba de mi compañero de estantería: mi confidente, mi amigo. No volvería a disfrutar de las conversaciones sobre su poesía, ni él de la traducción de mis jeroglíficos. Y aunque alzar el vuelo fue el sueño de mi vida, la necesidad lo había convertido en mi peor pesadilla.

Ahora, en el tormento de esta lenta agonía de frustración y desamparo en que se me desgajan las hojas, desmembrándome por el suelo, he logrado atrapar un resquicio de imaginación para fantasear con el descanso de llegar a mi estante como cualquier pajarillo lo hace en su rama….
© Oteaba AuerOteaba Auer El libro e-book

 

5 pensamientos en “El libro

  1. Que nunca falte un resquicio de imaginación, me digo a mi misma aterrada
    Y tú ? No, tú lo que tienes es una CANTERA de imaginación
    Buenísimooooooooooo texto!! Me encanta!!!! Cada día eres más y más escritora

    Besossssssss y una bella semana ESCRITORA!!!

Comentarios

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